Baskenland Reisebericht — San Sebastián, Bilbao & Küste
Mi relato de viaje por el País Vasco — San Sebastián, Bilbao y la costa más salvaje de Europa. En noviembre de 2023 recorrí el País Vasco, en el norte de España: desde la cocina de fama mundial de San Sebastián y la obra maestra arquitectónica del Museo Guggenheim de Bilbao hasta la espectacular costa de San Juan de Gaztelugatxe. En esta guía comparto mis experiencias sin filtros, los mejores lugares, los costes y consejos concretos, especialmente para quienes quieren descubrir el País Vasco por su cuenta.
- Ruta y duración: San Sebastián, Bilbao y Gaztelugatxe por la costa atlántica – entre 5 y 7 días bastan para conocer todos los imprescindibles de la región.
- Mi sistema de pintxos: tres bares por noche en la Parte Vieja, con 2-3 pintxos y txakoli en cada uno: 8-12 euros por bar, 25-35 euros por toda la noche – una ganga para San Sebastián.
- Los mejores bares: Bar Nestor (ensalada de tomate y txuleta; llega a las 13:00), La Cuchara de San Telmo (foie gras con manzana) y Gandarias para los pintxos clásicos.
- Truco para Gaztelugatxe: el escenario de Juego de tronos ‚Rocadragón‘, con 241 escalones de piedra – a finales de noviembre, a las 8:30 el aparcamiento está casi vacío; en verano toca hacer cola.
- Consejo sobre cuándo viajar: de mayo a octubre es temporada alta; noviembre ofrece restaurantes tranquilos, encuentros auténticos y precios impensables en temporada alta.
España y yo solemos ser sinónimo de sol, playa y kitesurf. Pero el País Vasco tiene tanto que ver con eso como Múnich con Mallorca: nada. Montañas verdes, una costa atlántica agreste, idioma propio, cultura propia y la mejor comida que he probado en España. Finales de noviembre no es la época más evidente para viajar, pero precisamente eso hizo especial el viaje: apenas había turistas, los encuentros eran auténticos y los precios, impensables en temporada alta.
¿Por qué el País Vasco? Mis expectativas frente a la realidad
La verdad es que durante mucho tiempo infravaloré el País Vasco. En mi cabeza era «el norte de España, donde llueve mucho». Es cierto, pero solo a medias. El País Vasco es un mundo aparte. Los vascos tienen su propio idioma (euskera), una tradición culinaria completamente propia y una confianza en sí mismos que notas en cada bar y en cada esquina.
Lo que más me sorprendió: la combinación de gastronomía de primer nivel mundial (San Sebastián tiene la mayor concentración de estrellas Michelin por metro cuadrado del mundo), naturaleza espectacular y una cultura urbana muy interesante en Bilbao. Para quienes crean contenido, la región es un auténtico sueño: las tomas de la costa con dron están entre las mejores que he hecho nunca.
San Sebastián — La capital gastronómica secreta de Europa
San Sebastián (en euskera: Donostia) es el lugar que más me impresionó. La ciudad ocupa una ubicación perfecta en una bahía con forma de concha, enmarcada por el monte Urgull y el monte Igueldo. La Concha, su playa urbana, suele figurar entre las playas urbanas más bonitas de Europa, y con razón.
Pero la auténtica estrella es la comida. En el casco antiguo (Parte Vieja), los bares de pintxos se suceden como las perlas de un collar. Los pintxos son la versión vasca de las tapas, pero más elegantes, más creativos y, muchas veces, más elaborados que un plato principal en un restaurante normal. Mi sistema: tres bares por noche, dos o tres pintxos en cada uno y una copa de txakoli (un vino blanco local que se sirve desde lo alto con mucho espectáculo).
Los mejores bares de pintxos que probé:
- Bar Nestor — Famoso por la mejor ensalada de tomate del mundo (no es broma) y por su txuleta. Ve a las 13:00; antes no hay movimiento.
- La Cuchara de San Telmo — Pintxos calientes al nivel de un restaurante con estrella. El foie gras con manzana es toda una experiencia.
- Gandarias — Mi favorito para los pintxos clásicos. La barra es una obra de arte comestible.
- A Fuego Negro — Moderno, creativo y a veces un poco loco. Perfecto a partir de las 22:00.
San Juan de Gaztelugatxe — El escenario de Juego de tronos
Si solo conocieras una imagen del País Vasco, probablemente sería San Juan de Gaztelugatxe. Este pequeño islote con una ermita en lo alto, unido a tierra por un espectacular puente de piedra y 241 escalones, se hizo famoso en todo el mundo como escenario de Juego de tronos («Rocadragón»).
Fui a primera hora: a las 8:30 el aparcamiento seguía casi vacío. A finales de noviembre es una ventaja enorme. En verano aquí te toca hacer cola. Bajar y cruzar el puente lleva unos 20 minutos. Al llegar arriba, toca la campana tres veces: dicen que da buena suerte.
Las tomas con dron desde aquí son absolutamente impresionantes. La combinación del Atlántico turquesa, las rocas escarpadas y la ermita solitaria es única. Volé el dron y conseguí algunas de mis mejores imágenes. Importante: aquí está permitido volar drones, pero respeta a los demás visitantes y a la naturaleza; no te acerques demasiado a los acantilados ni a las aves.
Consejo para llegar: desde Bilbao son unos 35 minutos en coche por la BI-2101. La carretera tiene curvas, pero está en buen estado. Hay aparcamiento gratuito arriba, junto al mirador.
Bilbao — De gigante industrial a metrópoli cultural
Bilbao ha protagonizado una de las transformaciones más radicales de la historia de las ciudades europeas. Todavía en los años 1990 era una ciudad industrial gris. Entonces llegó el Museo Guggenheim en 1997 y todo cambió. El edificio de titanio, vidrio y piedra caliza diseñado por Frank Gehry parece una nave espacial recién aterrizada y convirtió Bilbao en un destino de primer nivel mundial.
Le dediqué medio día al museo y no me arrepiento de un solo minuto. Solo la arquitectura ya merece la visita, tanto por FUERA como por dentro. Las exposiciones cambian con regularidad; cuando estuve había una enorme instalación de Olafur Eliasson. Entrada: 16 € (más barata por internet); los martes cierra.
Pero Bilbao tiene mucho más que el Guggenheim:
- Casco Viejo — El barrio antiguo con las «Siete Calles», pequeñas tiendas, bares de pintxos y la catedral.
- Mercado de la Ribera — El mercado cubierto más grande de Europa. Abajo, alimentos frescos; arriba, un bar con vistas al río.
- Puente Zubizuri — La pasarela peatonal blanca de Santiago Calatrava. Impresionante desde el punto de vista arquitectónico, pero bastante resbaladiza cuando llueve.
- Funicular de Artxanda — Un funicular que sube al monte de la ciudad. Las vistas de Bilbao al atardecer son fantásticas.
Encontrarás todas las paradas, desde el Guggenheim hasta el Casco Viejo, con un itinerario organizado, en la guía de Bilbao con doce lugares que ver.
Costa vasca — Un viaje por carretera entre el Atlántico y las montañas
El mayor error que puedes cometer en el País Vasco: visitar solo San Sebastián y Bilbao. La carretera costera entre las dos ciudades es una de las rutas más bonitas que he recorrido. Acantilados abruptos, calas escondidas, pequeños pueblos pesqueros: cada curva trae un paisaje nuevo.
Mis imprescindibles de la ruta costera:
- Zumaia — Aquí encontrarás el flysch, estratos de roca de millones de años que parecen un libro abierto. Un lugar perfecto para apasionados de la geología, pero también impresionante a simple vista.
- Getaria — Pequeño pueblo pesquero y lugar de nacimiento del diseñador Balenciaga. El pescado a la parrilla del puerto es toda una experiencia. Prueba el txakoli de los viñedos situados por encima del pueblo.
- Bermeo — El punto de partida para Gaztelugatxe. Un pueblo pesquero auténtico, sin trampas para turistas.
- Mundaka — Un lugar de surf mundialmente famoso. Aunque no practiques surf, merece la pena ver la ola desde el puerto.
En el interior todo se vuelve realmente verde. Los montes vascos recuerdan más a Irlanda que a España. Hojas otoñales, bancos de niebla sobre los valles, caseríos aislados (casas rurales tradicionales vascas con su característico entramado de madera). El paisaje es un sueño para grabar con dron: las sinuosas carreteras de montaña fotografiadas desde arriba quedan fantásticas.
Rioja Alavesa — Una región vinícola a la vasca
Lo que muchos no saben: una parte de la famosa región vinícola de Rioja está en el País Vasco. Rioja Alavesa es la zona norte, administrada por el País Vasco y, en mi opinión, la más interesante. La combinación de la cultura vinícola vasca y la tradición española de Rioja da lugar a algo único.
Hice una visita a una bodega en Laguardia, un pueblo medieval sobre una colina bajo la que se extienden bodegas centenarias. La cata me convenció: el rioja vasco tiene más cuerpo y es más auténtico que el rioja comercial producido en masa del supermercado.
Recorrí los viñedos en Segway. Suena turístico, pero la verdad es que fue genial: llegas a viñedos a los que, de otro modo, solo podrías acceder a pie, y la velocidad es perfecta para hacer fotos. Precio: unos 40 € por 2 horas.
Resumen de gastos — ¿Cuánto cuesta viajar al País Vasco?
El País Vasco es más caro que la media española, pero más barato que París o Londres. Este fue mi presupuesto real para 6 días:
| Categoría | Coste por día | Total (6 días) |
|---|---|---|
| Alojamiento (3 estrellas) | 70-100 € | ~500 € |
| Comida (pintxos + restaurantes) | 35-50 € | ~250 € |
| Coche de alquiler | 30-40 € | ~200 € |
| Gasolina | ~10 € | ~60 € |
| Actividades | 15-25 € | ~100 € |
| Vuelo (Fráncfort-Bilbao) | — | ~180 € |
| TOTAL | ~1.290 € |
Dron en el País Vasco — Normas & mejores lugares
España aplica plenamente la normativa europea de drones desde 2024. Con mi dron (menos de 250g, clase C0) puedo volar en la «categoría abierta» A1, siempre que no sobrevuele concentraciones de personas ni vuele cerca de aeropuertos.
Mis mejores lugares para volar el dron en el País Vasco:
- San Juan de Gaztelugatxe — EL lugar por excelencia. Vuela por la mañana con marea baja: así verás las formaciones rocosas bajo el puente.
- Costa entre Zumaia y Deba — Los acantilados de flysch vistos desde arriba son espectaculares.
- Playa de Ondarroa (San Sebastián) — Playa y ciudad en una sola toma. Por la mañana, sobre las 9:00, apenas hay gente en la playa.
- Viñedos de Rioja Alavesa — Viñedos otoñales desde el aire, con las montañas de la Sierra de Cantabria al fondo.
Mi ruta — 6 días por el País Vasco
Esta es mi propuesta de ruta de 6 días con coche de alquiler:
Días 1-2: San Sebastián. Casco antiguo, playa de La Concha, monte Urgull y ruta de pintxos por la Parte Vieja. El segundo día, monte Igueldo (subida en funicular y bajada a pie) y ver a los surfistas en la playa de Zurriola.
Día 3: ruta costera hacia el oeste. Zumaia (flysch), Getaria (txakoli + pescado a la parrilla), Bermeo. Noche en Bermeo o Mundaka.
Día 4: Gaztelugatxe + Bilbao. Por la mañana, Gaztelugatxe (¡llega antes de las 9:00!), y después continúa hacia Bilbao. Por la tarde: Guggenheim, Casco Viejo y Mercado de la Ribera.
Día 5: Bilbao + Rioja Alavesa. Por la mañana: funicular de Artxanda para disfrutar de las vistas panorámicas. Después, viaje a Rioja Alavesa: Laguardia, visita a una bodega y cata.
Día 6: Vitoria-Gasteiz. La capital vasca, a menudo pasada por alto. Casco antiguo medieval, arte urbano y la ciudad más verde de España (Capital Verde Europea 2012). Después, regreso al aeropuerto de Bilbao.
Consejos prácticos para el País Vasco
- Mejor época: mayo-junio y septiembre-octubre. Noviembre también funciona, pero cuenta con la lluvia. Julio-agosto es caro y está lleno.
- Coche de alquiler: totalmente recomendable. Las carreteras costeras y los puertos de montaña hacen que el viaje por carretera sea realmente especial. Reserva a través de comparadores para conseguir los mejores precios.
- Idioma: todos los carteles son bilingües (español + euskera). Con español te basta en todas partes, pero un «Eskerrik asko» (gracias) en euskera siempre se agradece muchísimo.
- Etiqueta de los pintxos: pide en la barra, no en la mesa. Se paga al final, contando los palillos o las servilletas. No es habitual dejar propina.
- Tiempo: lleva siempre un impermeable. El tiempo cambia cada 30 minutos: de lluvia a sol y vuelta a empezar.
- Dinero: se puede pagar con tarjeta casi en todas partes, pero en algunos pequeños bares de pintxos a los mayores a veces les cuesta. Llevar 50 € en efectivo no viene mal.
- Cómo llegar: el aeropuerto de Bilbao (BIO) tiene vuelos directos de varias aerolíneas . Como alternativa, Biarritz (Francia) para el este del País Vasco.
Planificar un viaje por carretera por el País Vasco entre Bilbao y San Sebastián
En pocas palabras: Para el trayecto entre Bilbao y San Sebastián merece la pena tomar la carretera costera, más lenta, porque permite incluir directamente lugares como Zumaia y Getaria. Si solo conectas las dos ciudades, te pierdes una parte esencial de la costa atlántica vasca.
La N-634 discurre en paralelo a la AP-8 de peaje y atraviesa localidades costeras y pueblos pesqueros. El trayecto por ella dura aproximadamente el doble que por la autopista. Precisamente por eso no es una simple conexión, sino una parte del viaje por derecho propio: entre las estancias en las ciudades puedes combinar paisajes, pequeños pueblos y paradas junto al mar.
| Parada | Plan principal | Tiempo necesario |
|---|---|---|
| Bilbao | Arquitectura | 2 días |
| Zumaia | Costa del flysch | 1 día |
| Getaria | Viñedos | 1 día |
| San Sebastián | Playa y pintxos | 2 días |
Como orientación rápida, puedes dedicar dos días a Bilbao y otros dos a San Sebastián. Zumaia y Getaria añaden un día cada una a esas jornadas urbanas. Getaria está solo 10 kilómetros al este de Zumaia; allí, los viñedos de txakoli descienden por empinadas terrazas casi hasta el mar. Así surge una secuencia clara de arquitectura urbana moderna, costa marcada por la geología, pueblo pesquero y estancia gastronómica en la ciudad, sin ampliar la ruta con destinos lejanos.
Descubrir a pie la costa del flysch de Zumaia
La costa del flysch deja claro por qué merece la pena hacer una parada específica en Zumaia. Sus estratos de roca con franjas horizontales documentan más de 60 millones de años de historia de la Tierra. La ruta señalizada del GR-121 comienza en la ermita de San Telmo. Desde allí, el sendero sigue los acantilados en dirección a Deba y suma 11 kilómetros de ida.
Calcula entre tres y cuatro horas para todo el recorrido y lleva calzado resistente. Si no te apetece una caminata larga, puedes centrarte en el inicio: el tramo más impresionante está en los primeros tres kilómetros. Allí, los acantilados caen en vertical más de 100 metros hacia el Atlántico. Eso permite incluir la parada en una jornada costera más corta sin renunciar a las vistas esenciales.
La playa de Itzurun se encuentra justo entre los acantilados de flysch. Con marea baja quedan al descubierto los estratos rocosos y puedes caminar sobre la plataforma de roca; con marea alta la playa es bastante más pequeña. El lugar también se reconoce como escenario de la bahía de Rocadragón en la séptima temporada de Juego de tronos. Así, Zumaia reúne senderismo, geología y un conocido escenario de rodaje en una sola parada. Después, Getaria puede ser la continuación cercana de esa jornada costera.
Bilbao y San Sebastián: dos paradas urbanas diferentes
Bilbao y San Sebastián cumplen funciones distintas en un mismo viaje. En Bilbao, el protagonismo lo tiene el desarrollo urbano moderno. El Museo Guggenheim de Frank Gehry, inaugurado en 1997, se convirtió en el símbolo del cambio de antigua ciudad industrial a ciudad cultural. El edificio de formas curvas está revestido de titanio y también se puede disfrutar desde fuera, sin entrar al museo. Detrás del edificio se encuentra Puppy, la figura floral de Jeff Koons, y delante, Maman, la araña de bronce de Louise Bourgeois.
Al otro lado del Nervión está el Casco Viejo de Bilbao. Su centro es la Plaza Nueva, con sus bares de pintxos. Otros contrastes arquitectónicos los aportan la pasarela peatonal blanca Zubizuri, de Santiago Calatrava, y las entradas del metro diseñadas por Norman Foster. El funicular de Artxanda completa la jornada urbana con una vista panorámica.
San Sebastián, en cambio, conecta directamente el casco antiguo con el mar. La playa de La Concha mide 1.350 metros y tiene una pendiente suave. En su extremo occidental continúa la playa de Ondarreta, más tranquila, con el conjunto escultórico El Peine del Viento, de Eduardo Chillida. Entre el puerto y el Urumea se encuentra la Parte Vieja, centro de la cultura de los pintxos. Es precisamente este contraste lo que justifica ambas paradas: Bilbao ofrece arquitectura contemporánea y transformación industrial; San Sebastián, una bahía con forma de concha, paseo marítimo y bares de pintxos muy próximos entre sí.
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Preguntas frecuentes sobre el País Vasco
¿Es seguro el País Vasco?
Totalmente. El País Vasco es una de las regiones más seguras de España. Basta con las precauciones habituales frente a los carteristas en San Sebastián y Bilbao.
¿Cuántos días hacen falta para visitar el País Vasco?
Como mínimo 4 días; lo ideal son 6-7 días. Con menos de 4 días tendrás que elegir entre San Sebastián y Bilbao, y sería una pena.
¿Merece la pena visitar el País Vasco en invierno?
Sí, si no te importa que llueva de vez en cuando. Las ventajas: menos turistas, precios más bajos, colores otoñales en las montañas y bares de pintxos tan buenos como en verano.
¿Necesito un coche de alquiler?
Para visitar San Sebastián o Bilbao por separado, no. Pero para la ruta costera y Rioja Alavesa necesitas sin duda un coche. Hay autobuses entre las principales ciudades, pero llegar a los bonitos pueblos costeros sin coche es complicado.
¿Qué diferencia hay entre pintxos y tapas?
Los pintxos son la tradición vasca: pequeños bocados sobre pan o sujetos con palillos, a menudo presentados con mucho arte. Las tapas te las sirven; los pintxos los eliges tú en la barra. Y, sinceramente, los pintxos suelen ser mejores.
¿Puedo volar el dron en el País Vasco?
Sí, siguiendo la normativa europea de drones. Los drones de menos de 250g (como el dron) son los que menos complicaciones dan. Consulta siempre la aplicación ENAIRE antes de volar y no vueles en espacios naturales protegidos.
Mi conclusión — ¿Merece la pena el País Vasco?
Respuesta clara: sí, sin ninguna duda. El País Vasco es una de las regiones más infravaloradas de Europa. La mezcla de gastronomía de primer nivel mundial, costa espectacular, una cultura urbana muy interesante en Bilbao y una identidad vasca auténtica es única. No es la España que conoces de Mallorca: es mejor.
Para mí fue un viaje que superó mis expectativas en todos los sentidos. Las tomas de la costa con dron están entre mis favoritas absolutas, los pintxos de San Sebastián fueron la mejor comida de mis viajes por España y Bilbao me enseñó cómo una ciudad puede reinventarse.
Si te lo estás planteando: hazlo. Y hazlo en temporada baja. No te arrepentirás.
Si quieres leer más relatos de viaje con tomas de dron o saber cómo trabajo como influencer de viajes , echa un vistazo a mi blog.
¿Qué carretera conviene tomar entre Bilbao y San Sebastián?
La N-634 es la conexión más interesante por sus paisajes, ya que atraviesa localidades costeras y pueblos pesqueros. Conviene calcular aproximadamente el doble de tiempo de conducción que por la AP-8.
¿Cuánto dura la caminata del flysch cerca de Zumaia?
El GR-121 recorre 11 kilómetros desde la ermita de San Telmo en dirección a Deba. Calcula entre tres y cuatro horas para el trayecto de ida; los primeros tres kilómetros ya bastan para disfrutar de las vistas principales.
¿Qué tiene de especial la playa de Itzurun?
Con marea baja quedan al descubierto los estratos de la costa del flysch y forman una plataforma rocosa por la que se puede caminar. Con marea alta, la playa es más pequeña; además, la bahía sirvió como escenario de Juego de tronos.
¿Se puede disfrutar del Guggenheim de Bilbao sin pagar entrada?
La arquitectura del Museo Guggenheim es completamente visible desde fuera. Puppy, detrás del museo, y Maman, delante del edificio, también están en el exterior.
¿Qué ofrece San Sebastián para un día de playa?
La playa de La Concha, de 1.350 metros de longitud, está junto a la ciudad y tiene una pendiente suave. Al oeste continúa Ondarreta, con el conjunto escultórico El Peine del Viento.













